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lunes, 5 de marzo de 2007

Luna Park - Monumento Histórico Nacional cumple hoy 75 años





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Luna Park

Monumento Histórico Nacional
---- cumple 75 años





http://www.minutouno.com/1/hoy/article/El-mítico-Luna-Park-cumple-75-años^id_16529.htm

Las luces del centro siempre tuvieron en la mítica esquina porteña de Corrientes y Bouchard un ícono de la pasión deportiva del más alto nivel, allí se levanta el Luna Park, escenario del boxeo que hoy festeja susprimeros 75 años de vida.

Fue una noche al aire libre, con solamente tres tribunas,cuando el sueño de dos precursores, José "Pepe" Lectoure e Ismael Pace, se materializó con su primera noche de boxeo profesional.

El 5 de marzo de 1932, en el solar ubicado entre las calles, Corrientes, Bouchard, Madero y Lavalle, bajo un cielo estrellado de verano, nacía el estadio de boxeo más importante de Sudamérica, y junto al Madison Square Garden de Nueva York y el Palacio de los Deportes de Roma, los escenarios emblemáticos del boxeo internacional.

Cuando el deporte de los puños comenzaba a transformarse en una pasión arrolladora en el mundo, la empresa, que antes había sido un Parque de Diversiones en La Boca y un lugar para bailes en el predio donde hoy se levanta el Obelisco, eligió el boxeo comoespectáculo para definir su perfil de vida.

Durante 55 años fue la cita obligada de los porteños, los sábados a la noche era el lugar elegido para disfrutar de una velada distinta con el furor del boxeo y el nacimiento y caída de ídolos populares.

Allí se vivieron noches inolvidables con pugilistas de la talla de José María Gatica y sus duelos conmovedores con Alfredo Prada, el andar exquisito del zurdo Eduardo Lausse, la fina estampa de Luis Federico Thompson, el carisma de Pascual Pérez, la potencia convocante de Oscar "Ringo" Bonavena y las eternas noches con un estadio colmado ante la presencia de Nicolino Locche, entre otros.

Tras los años 40 y 50, llenos de duelos apasionantes, y tras la muerte de Lectoure (1950) y Pace(1956), llegó como promotor general el sobrino de "Pepe", Tito, quien le daría un impulso inusitado a la programación boxística de las noche de Luna Park.

Con Tito llegaron también los tiempos de campeones del mundo y con Horacio Acavallo, Locche y Carlos Monzón, veladas llenas de adrenalina y misticismo.

En el orden local los duelos eran también importantes y estaba entre ellos Andrés Selpa, Gregorio Peralta, Horacio Saldaño, Ramón La Cruz, Miguel Angel Campanino, Víctor Galíndez, Sergio Palma, Santos Laciar, como figuras convocantes y atractivas.

Luego de la etapa de oro de Locche y Monzón y de visitas internacionales durante muchos años, recién en 1974, Galíndez se convirtió en el primer argentino en ganar el cetro mundial en el estadio más importante de Buenos Aires.

En los 70, a las veladas de los sábados, siempre colmadas producto de un ejercicio folklórico de los porteños, se sumaron las jornadas televisadas de los miércoles, en las que aparecian nuevas figuras.

Para los boxeadores llegar a ser protagonista de la pelea de fondo del Luna era alcanzar la consagración y ese impulso se mantuvo hasta 1987, cuando una devualación propia de este deporte hizo que Lectoure se decidiera cerrar el estadio para el boxeo y dejarlo para otro tipo de eventos.

Las paredes del escenario de Corrientes y Bouchard siempre estuvieron abiertas para actos políticos y espectáculos de primer nivel con figuras como Frank Sinatra, Maía Plisteskaia, Luciano Pavarotti, Julio Bocca y José Carreras, entre otros.

Asimismo también allí se convocaron otros deportes y eventos como el mundial de basquetbol, los Seis Días en Bicicleta y el mejor tenis del mundo con Guillermo Vilas.

Después de la última velada de 1987, el 17 de octubre, el Luna cerró para el boxeo, y si bien se abrió en escasas oportunidades más, pero ya no fue posible la magia de los años de oro.

La muerte de Tito Lectoure, en 2002, a horas de cumplir el estadio los 70 años, cerró una etapa muy rica de la historia y convirtió al manager en otro de los duendes eternos que se pasean por el monumento nacional al box.

Allí, en el silencio de la noche, cuando uno se acerca al Luna, se escuchan como en una caja de sonidos eterna, los golpes secos de los guantes, el aliento bullicioso a los ídolos, se pasea la figura de "Tito" sonriendo sastisfecho por una jornada óptima.

Desde el borde del ring, la voz inconfundible del relator Osvaldo Caffarelli, nutre de poesía la pasión de generaciones de argentinos: el Luna Park y el boxeo.

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http://www.clarin.com/diario/2007/02/16/um/m-01364691.htm

Nota del 16 de febrero del 2007

El Luna Park es Monumento Histórico Nacional.

El tradicional estadio fue distinguido mediante un decreto gubernamental, que lo reconoce por haber sido "escenario de encuentros deportivos, espectáculos artísticos y convocatorias políticas por más de ochenta años".

En la resolución, publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno señala que el Luna Park "ocupa un lugar central en el imaginario de los argentinos".

Y destaca que por sus "legendarias instalaciones desfilaron artistas de la talla de Frank Sinatra o Luciano Pavarotti". "Con el Madison Square Garden neoyorquino y el Palais Des Sport, de la ciudad de París, República Francesa, el Luna Park constituye uno de los edificios más representativos de la época, destinado a las actividades de entretenimiento público en ámbito cerrado", dice el decreto presidencial.

El estadio -ubicado entre las avenidas Corrientes y Eduardo Madero, y las calles Bouchard y Lavalle de la Capita- fue levantado sobre un terreno ganado al Río de la Plata durante la construcción del Puerto Madero, a fines del Siglo XIX.

En 1931, la empresa Mariani Hermanos construyó sobre estos terrenos –que pertenecían al Ferrocarril de Buenos Aires- una estructura de hormigón, hierro y madera que luego conformó las tribunas y el ring de boxeo, inaugurados en 1932.

Veinte años más tarde, afirma el decreto, se realizaron obras de remodelación.

Fue entonces cuando el predio adquirió una imagen similar a la actual, lo que posibilitó que en 1961 fuera declarado como el "estadio cubierto más grande de América Latina", con capacidad para 23 mil personas.

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Rodolfo Mederos - El Tanguero - 1998


RBerdi: El Diario del Tango
esta autorizado para
publicar las notas de

Tangodata.gov.ar


Dibujo por Berrone-








--Rodolfo Mederos


De Mederos tengo un recuerdo que
nunca se borró de mi memoria.

Fue cuando acompañó a Mercedes Sosa

solo con su bandoneón en Los Mareados.

Correspondió al regreso de la gran cantante

en 1982 y en un recital en vivo.

Creo que ese hecho significó que,

una gran parte de la juventud,
se entusiasmara con el tango

RBerdi

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Por Ricardo García Blaya
http://www.todotango.com/spanish/Creadores/rmederos.asp

Bandoneonista, director, compositor y arreglador
(25 de marzo de 1940)

Nadie puede negar las virtudes de este excelente bandoneonista y original arreglador. Aunque debo confesar que su música nunca me conmovió, aunque admiro su coraje innovador.


En sus comienzos, estaba hechizado por Piazzolla y sin embargo quería escaparse de esa influencia, pretendía más. Pese a haber tocado con Astor e integrado varios años la orquesta de Osvaldo Pugliese -junto con otros jovenes músicos de su generación que participaban de una similar idea musical-, buscaba su propio destino.

Este porteño nacido en el barrio de Constitución, cuya infancia transcurrió en Entre Ríos y que se fue a estudiar biología a la Universidad de Córdoba, es un estudioso del bandoneón.

Formó sus primeros conjuntos a partir de 1960 para tocar en las radios de la provincia y en la televisión. Su Octeto Guardia Nueva trascendió hasta tal punto, que el propio Astor al escucharlo en una de sus giras, le propuso que viajara a Buenos Aires.
Cuando pocos años después
Piazzolla vuelve a Córdoba, lo invita a Mederos a participar en sus recitales.

En 1965 viaja a Buenos Aires y graba su primer disco "Buenos Aires, al rojo" donde alterna obras de
Cobián y Piazzolla con temas propios.

Luego de pasar dos años fuera del país, primero en Cuba y luego en París, vuelve a la Argentina y en 1969 se integra a la nueva orquesta de
Osvaldo Pugliese, originada a raíz de la decisión de sus músicos, de seguir únicamente con el sexteto que recién habían armado: el Sexteto Tango. Allí comparte la fila de bandoneones con Arturo Penón, Daniel Binelli y Juan José Mosalini.

En 1976 forma un nuevo conjunto, "de culto" para algunos: Generación Cero.
La irrupción con su grupo Generación Cero fue poco convencional e irreverente. Su sonido intentaba un triple fusión entre el jazz, el rock y la canción de Buenos Aires. Lucía rebuscados arreglos con reminiscencias impresionistas. Era una ruptura intencional, una búsqueda juvenil que quería transitar un nuevo camino en la música.

El hecho que el conjunto contara con un bandoneón no significa que esta música rara y experimental conformara una variante del género tango, más allá que tocaran algún tango, porque no tenían ni "el yeite", ni el ritmo y los arreglos modificaban la melodía, hasta tal punto, de hacerla irreconocible. No obstante, poco a poco fueron ganando un sector intelectual, ávido de novedades.

En 1976 aparece el primer larga duración, "Fuera de broma 8", que inaugura toda una serie exhultante de este estilo inconformista y audaz. Lo siguen: "De todas maneras" (1977), "Todo hoy" (1978), "Buenas noches, Paula" (1983), "Verdades y mentiras" (1984) y "Reencuentros" (1989).

No obstante sus características, su propuesta fue adquiriendo trascendencia y su personalidad artística se fue consolidando, logrando el reconocimiento del público, especialmente en el extranjero.

Inicia la década del 90 con un firme posicionamiento en la escena musical y vuelve a las grabaciones con una nueva serie de discos compactos, con diversas formaciones:"Tanguazo" (1993), "Carlos Gardel" (1994), "Mi Buenos Aires querido" con un trío en el que participa el gran pianista Daniel Barenboim (1995), "El día que Maradona conoció a Gardel" (1996), "El tanguero" (1998) y "Eterno Buenos Aires" (1999).


En el 2000 sigue su producción con el disco "Tango Mederos-Brizuela" y con otro que registra la música de la película "Las veredas de Saturno" que compusiera originalmente, veinte años antes.

Además de este film franco-argentino dirigido por Hugo Santiago (1986), tuvo a su cargo las bandas de sonido, o parte de ellas de: "Crecer de golpe", de Sergio Renán (1976), "Memorias y Olvidos", de Simón Feldman (1987), "Después de la tormenta", de Tristan Bauer (1991), "Diario para un cuento", de Jana Bokova (1997), "Sus ojos se cerraron", de Jaime Chávarri (1998) y "Contraluz", de Bebé Kamin (2001).

En el año 1999 forma un quinteto con el pianista Hernán Posetti, el violinista Damián Bolotín, el guitarrista Armando de la Vega y el contrabajo de Sergio Rivas, responsables del disco "Eterno Buenos Aires" ya mencionado.

Su especial ductilidad para fusionar con aire de tango diferentes ritmos y géneros, tiene su manifestación más evidente, en la serie de recitales que participó, invitado por músicos del folklore, el pop y el rock.

También se destacan sus colaboraciones en discos de Mercedes Sosa y Luis Alberto Spinetta, y más recientemente con el catalán Joan Manuel Serrat en su disco titulado "Cansiones", aunque con éste ya había participado anteriormente, en 1994, en dos temas del disco "Nadie es perfecto".

En el plano docente, fue profesor titular de la Cátedra "Elementos técnicos del lenguaje del tango" en la Escuela de Música Popular de Avellaneda.

Para cerrar, dos conceptos del propio Mederos que lo pintan de cuerpo entero:

«En algún punto el arte debe irritar y provocar sospechas. El arte es auténtico cuando no es complaciente.»
«Hay una suerte de piazzollización que es asfixiante. Sus piezas (por Piazzolla) son una luz, pero pueden enceguecer.»

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Bandoneonist, leader, composer and arranger(25 March 1940)

Nobody can deny the virtues of this excellent bandoneon player and original arranger.

But I must admit that his music never touched me even though I admire his innovative courage.
In his beginnings he was captivated by
Piazzolla but however he tried to get rid of that influence, he strived for more.

Even though he had played with
Astor and for several years he had joined the Osvaldo Pugliese Orchestra -alongside other young musicians of his generation that shared a similar musical idea-, he was after his own destiny.

This porteño born in the neighborhood of Constitución, whose childhood was spent in Entre Ríos, and who also went to the University of Córdoba to study biology, is a studious player of bandoneon.

After 1960 he put together his early groups to play at the provincial radio stations and on television. His Octeto Guardia Nueva had such an impact that Astor himself when he heard it during one of his tours, suggested him to travel to Buenos Aires.

When a few years later
Piazzolla returned to Córdoba, the former invited Mederos to appear in his recitals.

In 1965 he traveled to Buenos Aires and cut his first record "Buenos Aires, al rojo" in which he plays
Cobián's and Piazzolla's pieces as well as his own originals.

After spending two years abroad, firstly in Cuba and later in Paris, he came back to Argentina and in 1969 he joined the new
Osvaldo Pugliese orchestra, which was formed due to the decision of its former players who wanted to play only with the sextet they had recently put together: the Sexteto Tango. There he was in the bandoneon section with Arturo Penón, Daniel Binelli and Juan José Mosalini.

In 1976 he put together a new outfit, which meant a "cult" for some: Generación Cero.
The appearance with his group Generación Cero was hardly conventional and irreverent. Its sound tried to achieve a triple fusion among jazz, rock and the song of Buenos Aires. It displayed far-fetched arrangements with impressionist reminiscences. It was an intentional rupture, a juvenile search that looked for a new road in music.


In spite of the fact that a bandoneon was one of the instruments of the group it did not mean that this rare and experimental music was a variant of the tango genre even though they played a tango tune, because neither the "licks", nor the rhythm belonged to it and the arrangements modified the melody to the point of making it hardly recognizable. However, little by litle they were reaching an intellectual sector, avid for innovations.

In 1976 the first LP was released, "Fuera de broma 8". It started a series of this never conformable and audacious style. The following albums were: "De todas maneras" (1977), "Todo hoy" (1978), "Buenas noches, Paula" (1983), "Verdades y mentiras" (1984) and "Reencuentros" (1989).

Despite its features, his proposal reached a widespread recognition and his artistic personality was growing and achieving public acclaim, especially abroad.
He began the 90s with a solid position in the musical scene.

He returned to the recording studios with a new series of CD's, in different settings:"Tanguazo" (1993), "Carlos Gardel" (1994), Mi Buenos Aires querido" with a trio that spotlighted the great pianist Daniel Barenboim (1995), "El día que Maradona conoció a Gardel" (1996), "El tanguero" (1998) and "Eterno Buenos Aires" (1999).

In 2000 he continued his output with the record "Tango Mederos-Brizuela" and with other disc that included the soundtrack of the film "Las veredas de Saturno" that he had composed twenty years before.

Besides this French-Argentine motion picture directed by Hugo Santiago (1986), he composed the soundtracks, or part of them, of: Sergio Renán's "Crecer de golpe" (1976), Simón Feldman's "Memorias y Olvidos" (1987), Tristan Bauer's "Después de la tormenta" (1991), Jana Bokova's "Diario para un cuento" (1997), Jaime Chávarri's "Sus ojos se cerraron" (1998) and Bebé Kamin's "Contraluz" (2001).

In 1999 he formed a quintet with the pianist Hernán Posetti, the violinist Damián Bolotín, the guitarist Armando de la Vega and the double-bassist Sergio Rivas. They cut the above mentioned disc "Eterno Buenos Aires".

His special ductility to blend with an air of tango different rhythms and genres can be evidenced in the series of recitals in which he appeared invited by folk, pop and rock musicians.

As well we can highlight his collaborations in recordings with Mercedes Sosa and Luis Alberto Spinetta, and recently with the Catalonian Joan Manuel Serrat in his disc titled "Cansiones". With the latter he had already played in 1994, in two numbers of the disc "Nadie es perfecto".

Furthermore he was staff teacher of the subject "Elementos técnicos del lenguaje del tango" (Technical elements of the language of tango) in the Escuela de Música Popular de Avellaneda (School of Popular Music of Avellaneda).

We shall end this portrait with two sayings of Mederos himself that help to understand him better:

«Somewhere art must irritate and arouse suspicions. Art is authentic when it is not complacent.»
«There is a kind of piazzollization that is smothering. His pieces (Piazzolla's) produce light, but they can dazzle.»

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http://www.clarin.com/diario/2007/03/05/laciudad/h-01374276.htm

Cuando el bandoneón de Rodolfo Mederos comenzó a despedir los primeros acordes, un espeso silencio se apoderó de las 4.000 personas que se habían acercado a las instalaciones de La Rural para disfrutar del recital del bandoneonista argentino y su Orquesta Típica, que presentaron su último disco "Comunidad" como broche del IX Festival Buenos Aires Tango, organizado por el Ministerio de Cultura porteño.

El espectáculo del hombre que lleva décadas como emblema del tango se dividió en cuatro partes.

La primera, que empezó puntual a las 20.30, encontró a Mederos solo en el escenario: arrancó nada menos que con "La que nunca tuvo novio", para los paladares más exquisitos.

En la segunda parte de la presentación se lució en Trío con "Romance de barrio" y "Treinta y tres cucharas y un tenedor; y luego pasó fugazmente por el Quinteto.

Al final, llegó el turno de la Orquesta Típica, que, con 12 músicos de primer nivel además de Mederos (tres bandoneones más, cuatro violines, un violoncello, una viola, un contrabajo, un piano y una guitarra), tuvo a cargo el tramo final del show, que cerró con los clásicos "Milonga de mis amores" y "La Yumba".

El IX Festival Buenos Aires Tango iniciado el pasado 23 de febrero finalizó ayer y, en total, reunió a unas 165 mil personas, según confirmaron los organizadores. Numerosas clases y conciertos gratuitos, que variaron entre figuras consagradas y jóvenes promesas, rindieron homenaje al ritmo del dos por cuatro durante diez días. Una excelente manera de abrazar la causa tanguera y porteña.

Link

Rodolfo Mederos - El Tanguero - 1998

RBerdi_Rodolfo_Mederos-ET.rar.html

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Rodolfo Mederos - Eterno Buenos Aires - 1999

Link


RBerdi_Rodolfo_Mederos-EternoBuenosAires.rar.html

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